El camino para ser feliz

El camino para ser feliz pasa por muchos puntos. Algunos tan importantes como el hecho de que tu vida tenga un propósito o significado, pero todas las pautas que podamos conocer carecerán de sentido si no conocemos la diferencia entre el yo “experiencial” y el yo “recordador”.

Porqué quedarse con lo positivo en vez de con lo negativo

Llamaremos yo “experiencial ” a nuestro yo que vive en el presente y vive las experiencias en el momento en el que tienen lugar.

Llamaremos yo “recordador”  al yo que representa la memoria. Al que anota y toma registro de las experiencias que vive el yo “experiencial” para luego contarnos las experiencias y tomar decisiones.

Pero este segundo yo tiene una pequeña particularidad, demostrada científicamente e importante a tener en cuenta. Si no lo hemos trabajado previamente, lo más común, es quedarnos con la ultima parte emocional de la experiencia para luego usarla como referencia para recordar dicha experiencia.

Esa información se usará para cosas tan importantes como decidir que hacer en función de ese recuerdo cuando nos encontremos en el futuro ante esa situación o derivadas.

Si vivo una experiencia muy agradable pero en la fase final sucede algo negativo que nos causa impacto, el yo “recordador” recordará la experiencia de forma negativa ignorando todo lo anterior.

De hecho si nos preguntan por la experiencia diríamos que se arruino, o se estropeo por ese factor en concreto. Mal camino para ser feliz ¿no crees?

Los finales son muy importantes y conviene trabajar esto para que no sean decisivos a la hora de evaluar una experiencia, excepto que queramos que sea así.

Viajes, relaciones, trabajos, películas, cuantas películas nos dejan tan mal sabor de boca sólo por el final, etc… Cuantos casos tenemos cada uno en el que si el final no fue como estaba siendo la experiencia global, sino negativo, “echa” a perder la experiencia global.

Lo primero es tomar consciencia que el yo “experiencial” que tiene lugar en el presente, TUVO, esa experiencia.

La experiencia en si misma no se puede estropear, la experiencia la tuviste y tuvo su parte buena y su parte mala. Lo que se estropea es el recuerdo de la experiencia.

Si en vez de darle tanta importancia a la última sección le diéramos la que se merece, y nos focalizaramos también en recordar aquello que fue  agradable y fortalecer los enlaces de esa memoria, entonces al pensar en la experiencia en vez de un “…fue bueno PERO…”  aparecería un “…a pesar de eso fue una buena experiencia por…”.

Es una grandísima forma de empezar a ser más objetivos y comenzar a asentar las bases para ser feliz y/o tener una vida de la que sentirse feliz.

En la reflexión de abajo te cuento con más detalle que hacer para cambiar ese pensamiento distorsionado tan común que hace que sólo recordemos lo negativo estropeando así el recuerdo y creyendo que de esa forma se estropea la experiencia.

Un abrazo ¡espero que te sea de utilidad!

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